ÍNDICE:
Perestroika y glasnost.
Hundimiento de los regímenes comunistas.
La desaparición de la Unión Soviética.
El proceso de destrucción del régimen comunista tiene algunos rasgos muy singulares. Es el fracaso de un modelo socioeconómico y también la destrucción de un imperio creado desde finales de la Edad Media.
Los levantamientos nacionales que se producen son efectos, no causa de del proceso.
Fenómeno histórico de gran envergadura con rasgos muy singulares. El factor más llamativo es que el inicio del sistema se inicia desde el corazón, desde la cúpula de poder (partido comunista, secretaría general). A finales de los años 80 se tendía a suponer que lo nuevos líderes que llegaron al poder a partir de 1985 buscaban la democratización de la URSS e incluso la sustitución del régimen comunista por un régimen capitalista con algunos rasgos peculiares. Evidentemente ese planteamiento no se puede sostener.
Para el partido comunista, al margen de lo que decía la propaganda, era obvio que no estaban mejorando los niveles de vida y que era necesario regenerar el sistema. En 1985 se le otorga el poder a Gorbachov, momento en el que existían algunos problemas:
Insostenible el gasto militar
Retroceso de la producción agraria
Estancamiento industrial. Costes mucho mayores que en occidente por la menor productividad y el empleo masivo de mano de obra
Atraso tecnológico. Especialmente en el campo de la informática.
Descenso de la calidad de vida de la población, sin bienes de consumo.
Deterioro ecológico, pero de esto no eran conscientes.
Es el intento de resolver estos problemas desde la cúpula del poder lo que va a desencadenar todo el proceso que llevará a la destrucción del bloque soviético. Querían solucionar los problemas, (sanar la economía) sin transformar el sistema.
Gorbachov y los nuevos dirigentes hacen algo que no era una novedad, anuncian que era necesario mejorar la eficacia económica, elaboran un programa de reformas (reformas económicas). En un segundo momento, a partir de 1988, el problema de este proceso se desplaza hacia lo político y se va avanzando hacia una catástrofe económica que desencadena en el colapso político también. Inicialmente los dos grandes lemas van a ser:
Perestroika: reestructuración económica y glasnost: transparencia, es decir, que se permita la autocritica y que se puedan publicar distintas opiniones (en lo político).
En 1986, el diagnostico de la cúpula soviética era que el régimen tenía una crisis pero que basta un simple impulso para que retomase su camino.
LA PERESTROIKA
Propone distintas reformas modestas, es decir, son procedimientos de gestión que buscan dar mayor autonomía a la empresa. Búsqueda de que se incrementase la productividad, el rendimiento por el trabajador, pero que no se transformase el sistema. El objetivo de la perestroika económica era una transición a una economía de mercado donde vuelva a funcionar la ley de la oferta y la demanda. Con esto, los precios se igualarían a los costes reales del producto y la producción al consumo de estos productos.
Suponía un abandono del monopolio estatal.
Provocaron problemas de escasez y se elevaron los precios.
Tropieza con su principal problema: el Estado, el partido y la economía estaba en manos de la misma estructura, por lo que cualquier intento de reformar algún aspecto económico, afectaba a la política también. A partir de ese momento 1987, la perestroika de desplaza hacia la política: la Perestroika política:
Fin del enfrentamiento con occidente (ahorro de gastos militares y fin de los “ortodoxos”.
Política interior. Objetivo: democratización relativa del régimen.
Base: la Glasnost (transparencia). Aceptación de las disidencias y las críticas, renunciando al tradicional dogmatismo comunista.
Aceptación del pluralismo político.
Tras el fracaso, en marzo de 1989, se dan unas elecciones libres al parlamento. No son unas elecciones exactamente democráticas aunque si reflejan una cierta liberalización. Hay unos 30 líderes del partido.
HUNDIMIENTO DE LOS REGÍMENES COMUNISTAS
En 1989 (año clave) se inicia definitivamente la descomposición del régimen y del imperio, es decir, en la propia Unión Soviética comienzan a surgir los problemas nacionales (muy peculiares). Los dirigentes soviéticos no habían apreciado el potencial destructivo de las nacionalidades, es decir, piensan que la liberación no va a afectar a la unión soviética.
En los años 80 si se percibió el fracaso de la política desarrollista y el anquilosamiento económico. En consecuencia las elites gobernantes comienzan a perder legitimidad. La retorica comunista se percibe cada vez más como una retórica vacía, hueca, sin capacidad de arrastre. Sin embargo, no es esta empiece de inquietud social lo que provoca el final de los regímenes comunistas, sino los cambios en la política soviética introducidos por Gorbachov. Particularmente cuando deja claro que no va a intervenir militarmente en los Estados del pacto de Varsovia para mantener el régimen comunista.
La crisis final del 89, es por tanto, un resultado no deseado de un nuevo planteamiento en las relaciones entre la URSS y las democracias populares. Es el momento en el que desaparece la tutela militar. También se produce la movilización de algunos grupos de oposición a los regímenes comunistas. Grupos que inicialmente fueron muy débiles pero reciben el apoyo de las iglesias y de círculos intelectuales y de estudiantes. Hablan de dos cosas: de democracia y de independencia nacional. Estos dos planteamientos es lo que va a ir provocando oleadas de protestas coincidiendo con tanto con la idea de regeneración del sistema, con la idea de la transparencia. Y a partir de ahí el proceso se va a acelerar hasta la destrucción súbita en 2 meses de los distintos regímenes soviéticos.
En general en los países del este de Europa si existía una pérdida de los regímenes políticos, pero el momento en el que Gorbachov renuncia a intervenir militarmente, es lo que acaba derrumbando a las democracias populares.
Aparecen movimientos de oposición muy débiles que van a protestar y a ir alcanzando una creciente influencia en la población y acabaran triunfando básicamente en los últimos meses de 1989.
Polonia es el primer país en el que se inicia, la crisis definitiva empieza con huelgas del 88 contra la subida de precios de productos de primera necesidad que alcanzan una envergadura enorme. El gobierno en ese momento lo preside Jaruzelski, que no consigue controlar el movimiento y opta por negociar con Walesa, lo que implica la celebración de elecciones relativamente libres (se reserva la mayor parte de los escaños para el partido comunista). El sindicato Solidaridad y sus aliados consiguen una absoluta mayoría en los escaños que si estaban en disputa.
A partir de ese momento, junio del 89, los cambios se van a acelerar. Se forma el primer gobierno no comunista del área soviética y entonces se cambia el nombre de Polonia (ya no es república democrática de Polonia si no república polaca), al año siguiente, Jaruzelski se ve obligado a dimitir y Walesa es elegido presidente de la república. Es decir, se va avanzando hacia un régimen democrático con cambios profundos en las estructuras y el personal político.
En Hungría no hay un movimiento popular como el de solidaridad en Polonia. La crisis comienza por enfrentamientos entre los continuistas y los reformistas (dentro del partido comunista). La caída del gobierno ortodoxo (comunista radical) lleva a la formación de un nuevo gobierno reformista que se ve forzado a celebrar elecciones libres en marzo de 1990, y lo que se llamó el foro democrático (opositores al poder comunista) alcanzan la mayoría (el 45% de los votos), mientras que el partido socialista húngaro (comunista) va a desaparecer.
El proceso básico se produjo en la República democrática alemana donde el partido comunista intenta resistir a las distintas manifestaciones que, desde comienzos de 89 se están dando en las principales ciudades. Ocurre la huida de alemanes del Este que marchan hacia Hungría, que en ese momento permiten paso y se abre por tanto, la posibilidad de que los alemanes del Este pasen a la Alemania occidental (Checoslovaquia por ejemplo, se ve obligada a abrir sus fronteras). Este fenómeno (voto por los pies) muestra la desafección del población con el régimen comunista, que Hungría o Checoslovaquia no van a colaborar al mantenimiento del cerco, lo que había sido el telón de acero. Y la consecuencia obvia de la decisión de Gorbachov de parar la intervención militar va a ser la caída del muro de Berlín en 1989. Fue un fenómeno no previsible.
A partir de ese momento el final de la Alemania del este va a ser rapidísimo, en marzo del 90 ya se convocan elecciones libres que ponen fin al predominio comunista de décadas, va a triunfar el partido demócrata. Entonces empieza el proceso de unificación de las dos Alemanias que termina en octubre del mismo año.
Los últimos meses del 89 se van a suceder las revoluciones: en Checoslovaquia (noviembre del 89), manifestaciones diarias impulsadas por el foro cívico en el que demandan libertades democráticas.
En Rumanía, el gran dictador Ceaucescu intenta resistir, pero también habrá manifestaciones de foros cívicos que desembocan en enfrentamientos violentos. Ceaucescu moviliza a los mineros comunistas. El fin llega con la detención y ejecución de Ceaucescu. En Rumania será un proceso más lento, el fin llegará en el 93.
Algo parecido ocurre en Bulgaria y Albania, donde antiguos comunistas se presentan a elecciones para reformar el partido, que ganan las elecciones pero los vencedores se ven forzados a adoptar medidas liberalizadoras y a reconocer el pluralismo político. En las siguientes elecciones las corrientes democráticas serán las ganadoras y se iniciará el proceso de democratización.
La revolución de la Europa del este, provocó con mayores retrasos que se haya gestado ya constituciones conforme al modelo europeo y se haya iniciado la liberalización económica. En la Europa del este resulto ser más sencillo porque la implicación o la mezcla de los partidos comunistas con el aparato económico nunca habían sido tan férreas como en la URSS, además recibirán apoyos expresos de las economías occidentales. En el momento en el que se consolidan los regímenes democráticos se prevé su entrada en la Unión Europea.
Desde las elecciones del 90 en Yugoslavia comienza la desintegración del Estado (tras la muerte de Tito en su cama), porque los partidos comunistas que se van a mantener en el poder por la vía de convertirse en partidos nacionalistas radicales que intentan que se afirme Serbia como la gran nación.
LA DESAPARICIÓN DE LA UNIÓN SOVIÉTICA
El final del Bloque del Este supuso una gran conmoción. A finales de los 80 y principio de los 90 hay tres problemas graves: primero que las reformas de Gorbachov están fracasando, están acabando con el comunismo, pero no gestan otro sistema político, el segundo problema es que se agudiza la paralización económica, hay caídas del 10% e incluso más, las reformas económicas no han reestructurado el sistema sino que además han acentuado los déficits del aparato productivo; y en tercer lugar, aparecen corrientes nacionalistas dentro de la URSS que alcanzan fuerza popular en algunas zonas, y que ponen en cuestión la propia estructura del estado Soviético. En el 89 se habían producido incidentes en Georgia, enfrentamientos entre dos repúblicas autónomas de dentro de Georgia y ésta, en el Cáucaso se generaliza la violencia nacionalista, la fragmentación política; hay enfrentamientos entre diferentes repúblicas como por ejemplo Armenia y Arceibaijan. Entre el 88 y 89, se plantea el problema de las Repúblicas Bálticas, Estonia, Letonia y Lituania, que habían sido integradas en la URSS y que en el nuevo clima proclaman la soberanía.
En 1990 el clima de desintegración de la URSS es muy generalizado, Gorbachov llega a intervenir militarmente en el Cáucaso, donde consigue cierta pacificación, en las Repúblicas Bálticas intenta intervenir para controlar el petróleo. Las reivindicaciones de las principales repúblicas piden un nuevo estatus. En abril de 1991, se aprueba un nuevo marco político, a lo que se llamó Nuevo Tratado de la Unión, que crearía un sistema federal, en éste no aparece ninguna referencia al socialismo, lo cual es importante porque se puede deducir que en ese momento todo el régimen tradicional estaba en quiebra porque antes la URSS en teoría tenía carácter federal, en la práctica había un elemento que servía para controlar las distintas repúblicas, el Partido Comunista.
La desaparición en este tratado de las referencias al socialismo, inauguraba el final de la URSS tal y como se había conocido, a partir del conocimiento implícito de las soberanías de las repúblicas. Este es el acto final de la soberanía de la URSS. Estaba previsto que el Tratado de la Unión se firmase el 20 de agosto, pero unos días antes los sectores conservadores de la cúpula soviética, llevan a cabo un intento de golpe de estado en el 91, que dura tres días, pero éste fracasa en un fenómeno relativamente extraño, da la impresión de que los golpistas creían que iban a tener un inmediato apoyo popular, y era probable que la mayor parte de la población podía apoyar la interrupción de la Perestroika, pero finalmente no hay un apoyo popular, pese a que aíslan a Gorbachov en Crimea, que forma un comité de emergencia compuesto por las principales personalidades del gobierno, que durante tres o cuatro días toma el poder, pero no llega a tomar ninguna medida clara para imponer su autoridad. No hay muchos conflictos, pero si una resistencia por parte de Yeltsin, opositor a Gorbachov, y en la que participan los parlamentarios, lo cual obliga al Comité de emergencia a disolverse. El golpe de Estado fracasa, pero se han producido cambios. Gorbachov vuelve a Moscú, pero el poder ya está en manos de Yeltsin, y a partir de aquí se inicia el desmantelamiento de la Unión Soviética. Van desapareciendo las instituciones fundamentales en las que se basaba la vida de la Unión Soviética. El 24 de agosto, Gorbachov se ve obligado a renunciar a su puesto, un día después se suspende las actividades del Partido Comunista. A principios de septiembre desaparece el Soviet Supremo.
En la práctica, el intento Golpe de Estado había intentado evitar la disgregación de la URSS, pero en la práctica lo que hace es acelerar todo este proceso. En septiembre, las Repúblicas Bálticas son reconocidas como Estados independientes, y a partir de este momento, los principales estados crean una nueva unión a lo que se llamó la Confederación de Estados Independientes (CEI), a lo que se van uniendo las demás repúblicas.
La CEI viene a sustituir a la URSS, que desaparece oficialmente en diciembre de 1991, cuando desaparece la única figura formal que representaba la Unión, es decir la figura del presidente, pues el 25 de diciembre de este año, Gorbachov renuncia a su puesto de Presidente de la URSS.
La CEI nunca pretendió ser una figura política como tal, en realidad servía para organizar el desmantelamiento de la URSS.
La CEI y el desmantelamiento de la URSS, se produce por iniciativa de Yeltsin y de la República Rusa. Son iniciativas que querían acabar con Gorbachov, con el desmantelamiento del poder Soviético. No resulta probable que en Rusia ni en los dirigentes rusos, existiese la idea de desprenderse de lo que era el imperio. Quienes toman la iniciativa de la unión no querían acabar con el imperio. En la práctica, las decisiones del 91 supusieron el final del Régimen Soviético, pero también el final de la Unión. Las quince repúblicas que componían la unión se van a declarar como países independientes, sin que existiesen movimientos nacionalistas que así lo exigiesen, ante la desaparición de la URSS. A partir de este momento (91 y 92) se inicia una muy lenta evolución hacia la creación de regímenes democráticos, a veces, caso de Georgia por ejemplo, con enfrentamientos étnicos, con Repúblicas autónomas que se declara independientes, y a veces con enfrentamientos entre las mismas repúblicas; con estructuras autoritarias y cúpulas políticas que en buena medida procedían del Partido Comunista.
Al desmantelamiento político se produjo una evolución hacia un sistema capitalista, la liberalización que si supuso la desaparición del Régimen colectivista, pero es una evolución hacia una especie de capitalismo salvaje, en una lucha de grupos con intereses económicos al margen de la legalidad, con procesos de rápidos enriquecimientos. Gran parte de los empresarios estaban vinculados a las mafias, teniendo en cuenta los criterios de la libre concurrencia, tienen que contar con los apoyos del Estado.